Entrevista con el presidente de la Fraunhofer-Gesellschaft, la institución de ciencia aplicada más grande de Europa
“Barcelona se está convirtiendo en un centro científico que atrae a algunos de los mejores investigadores del mundo”
El presidente de la Fraunhofer-Gesellschaft, Holger Hanselka, elogia el papel de Barcelona como hub científico global, que atrae “a algunos de los mejores investigadores del mundo”. El dirigente de la principal organización europea de investigación aplicada repasa, en una entrevista con el IPI, los retos a los que debe hacer frente Europa.
Hanselka subraya la necesidad de que la Unión Europea mantenga su apuesta por la inversión en I+D para no quedarse atrás frente a sus competidores, como China. También aboga por nuevas formas de colaboración entre los diferentes países europeos. “Necesitamos explorar nuevas maneras de trabajar juntos para asegurar la competitividad de Europa”, subraya.
El presidente del Instituto Fraunhofer mantuvo el 10 de octubre una reunión con el Consejo Asesor del IPI, que dio pie a un diálogo abierto sobre los desafíos actuales en materia de innovación y seguridad, y sobre el mejor modelo de transferencia tecnológica desde los centros de investigación a las empresas privadas. Hanselka selló, en un acto previo, el compromiso de esta prestigiosa institución alemana para desplegar el Centro Fraunhofer para la Teragnosis Aplicada, denominado Fraunhofer CAT. Este nuevo hub especializado en terapias avanzadas en el ámbito de la salud se instalará en Barcelona y funcionará bajo el paraguas de la Fundación Fraunhofer España.
¿Cuál es la clave del éxito de Fraunhofer en la transferencia de tecnología y cuál es el equilibrio entre ciencia e innovación en las actividades que lleva a cabo?
El éxito de Fraunhofer en la transferencia de tecnología radica en su equilibrio único entre excelencia científica y aplicación práctica. Desde nuestra fundación en 1949, nuestra misión ha sido reforzar la competitividad de las economías alemana y europea transformando la investigación en innovaciones reales. Nos centramos en tecnologías clave orientadas al futuro y nos aseguramos de que los descubrimientos científicos se transfieran eficazmente a la industria y a la sociedad: desde la detección de tumores basada en IA hasta la conducción autónoma.
En Fraunhofer, la investigación básica y la ciencia orientada a la aplicación se complementan mutuamente. Gracias a nuestro rol claramente definido en el sistema científico, actuamos como puente entre el mundo académico y la industria. Con nuestro enfoque centrado en aplicaciones y orientado a objetivos, desempeñamos un papel central en el ecosistema europeo de la innovación. Nuestro trabajo no solo aporta soluciones tangibles a los socios, sino que también impulsa la competitividad regional y nacional, fomenta la aceptación de nuevas tecnologías y asegura la próxima generación de talentos científicos.
Son varios los factores que avalan nuestro éxito: nuestros servicios profesionales de I+D adaptados a las necesidades de la industria, la combinación de la investigación impulsada por la demanda con la excelencia científica, y la autonomía de nuestros institutos dentro de un marco organizativo coherente. La estrecha colaboración con las universidades —por ejemplo, los directores de institutos suelen ocupar cátedras universitarias, como hemos visto en la asociación entre la Universidad de Barcelona y el IBEC— potencia todavía más nuestro impacto. En última instancia, nuestro mayor activo es una plantilla motivada e interdisciplinaria, que prospera gracias a la libertad individual y al compromiso compartido de conformar la innovación en Alemania, en Europa y en otras partes del mundo.
En resumen, el modelo de Fraunhofer demuestra que el equilibrio entre ciencia e innovación, combinado con la investigación rigurosa y el desarrollo orientado a la aplicación, es la clave de una transferencia de tecnología eficaz y del éxito a largo plazo.
¿Está afrontando el modelo de innovación alemán un reto estructural, especialmente en sectores como el automovilístico y el farmacéutico, en los que China parece tomar la delantera?
A pesar de los retos estructurales, Alemania sigue siendo uno de los principales países exportadores del mundo, conocido por su precisión, calidad e innovación. Muchas empresas alemanas se están adaptando con éxito a las nuevas tecnologías y necesidades del mercado, y Fraunhofer es su socio clave en materia de innovación, especialmente para las pymes.
Al mismo tiempo, Alemania se enfrenta a grandes presiones: cambios geopolíticos dinámicos, un entorno de seguridad cambiante y debilidades estructurales como los elevados costes energéticos, la lentitud de la digitalización y el aumento de la burocracia. Estos factores plantean riesgos a largo plazo para la competitividad.
Sin embargo, Alemania sigue beneficiándose de un excelente ecosistema de ciencia e innovación, ingeniería avanzada, empresas sólidas y un Mittelstand impulsado por la innovación que incluye numerosos “campeones ocultos”. En sectores como los materiales de alta tecnología, la óptica y la producción inteligente, Alemania y Europa siguen siendo líderes mundiales.
Para mantener este liderazgo, es esencial acelerar la transferencia de tecnología, reforzar los marcos favorables a la innovación y fomentar una industria audaz y dispuesta a asumir riesgos. El rol de Fraunhofer como puente entre la investigación y la aplicación es crucial en este sentido.
En definitiva, la constante competitividad global de Alemania requiere proactividad, investigación orientada al mercado y valor para innovar y aprovechar el cambio. Mientras China avanza en áreas como la automoción y la industria farmacéutica, Alemania cuenta con una combinación de excelencia científica, capacidad técnica y empresas impulsadas por la innovación que constituye una base sólida para afrontar estos retos estructurales.
¿Cómo valora el nuevo marco financiero plurianual de la Unión Europea en términos de apoyo a la innovación y la investigación aplicada? ¿Europa invierte lo suficiente para seguir siendo competitiva a escala mundial?
En esta fase, las propuestas legislativas del nuevo marco financiero plurianual, el Fondo Europeo de Competitividad y el Programa Marco de Investigación e Innovación (PM10) siguen abiertas a la interpretación y con muchos puntos cruciales por aclarar. Gran parte de ello dependerá de cómo se desarrollen las negociaciones.
Sin embargo, lo que está claro es que las propuestas intentan cubrir oportunamente toda la trayectoria de inversión en ciencia e innovación, un principio profundamente arraigado en el ADN de Fraunhofer, como ya se ha mencionado. Pero esta ambición solo dará frutos si la investigación colaborativa y precompetitiva sigue siendo el centro de la financiación europea. El ámbito de la investigación y la innovación colaborativas en Europa es desde hace tiempo una de las grandes cualidades de la UE: permite que el sector y las organizaciones que llevan a cabo investigación colaboren a una escala y con un nivel de excelencia que ningún Estado miembro podría alcanzar por sí solo.
No obstante, la ambición por sí sola no garantiza ningún impacto. Europa debe salvaguardar y, idealmente, reforzar el presupuesto de investigación e innovación para seguir siendo competitiva globalmente. Con los ajustes debidos a la inflación, los 175 000 millones de euros propuestos actualmente para el PM10 representan solo un modesto crecimiento real en comparación con el programa Horizonte Europa. Sin un presupuesto fuerte, estable y predecible para I+D —y un compromiso de colaboración claro y duradero—, Europa corre el riesgo de quedarse rezagada respecto a sus homólogos mundiales.
Nuestros esfuerzos colectivos nos han traído hasta aquí, y nuestra colaboración con los socios europeos sigue produciendo resultados reales. No obstante, para pasar al siguiente nivel y asegurar la competitividad de Europa, debemos potenciar lo que hacemos mejor y explorar nuevas formas de trabajar juntos.
¿Qué papel estratégico prevé que tendrá Fraunhofer España dentro del panorama de innovación europeo, especialmente en el campo de la biotecnología?
Con el Brexit, España —en especial, Cataluña— se ha convertido en un centro clave para el desarrollo biotecnológico y farmacéutico dentro del sistema de innovación europeo.
Fraunhofer IBMT ha mantenido una asociación estratégica duradera con el IBEC en Barcelona. A partir de esta colaboración, fue un paso natural institucionalizar la cooperación y consolidar a Fraunhofer como un pilar estratégico en el panorama científico español.
Barcelona se está convirtiendo cada vez más en un centro científico destacado, que atrae a algunos de los mejores investigadores del mundo. Fraunhofer pretende colaborar con los mejores talentos y aprovechar estas asociaciones estratégicas para reforzar el ecosistema europeo de innovación biotecnológica. Estas asociaciones permiten encontrar soluciones que van más allá de las fronteras locales, lo que refuerza la importancia de los centros regionales y la colaboración transfronteriza, que también se destaca en la futura Ley Europea de Biotecnología.
Basándose en su experiencia en KIT y Fraunhofer LBF, ¿qué pueden hacer las regiones como Cataluña para fomentar una cultura de colaboración entre la ciencia, la industria y la sociedad?
En mi opinión, la clave del éxito de la cooperación entre ciencia, industria y sociedad en regiones como Cataluña requiere un enfoque sólido y estructurado de la innovación, en el que la investigación aplicada y la transferencia de tecnología ocupen un lugar central. Según mi experiencia en Fraunhofer y KIT, existen varios elementos clave que son esenciales:
1. Proyectos de investigación conjuntos: Fraunhofer muestra cómo los proyectos en colaboración con la industria convierten la investigación en aplicaciones reales. En ambas instituciones colaboramos estrechamente con la industria para convertir la investigación en aplicaciones reales, por ejemplo, pruebas de materiales en sistemas mecatrónicos. Al colaborar estrechamente con pymes y grandes empresas, Fraunhofer garantiza que la investigación siga estando orientada al mercado y aborde retos tecnológicos urgentes. El Mittelstand alemán sigue siendo un motor de innovación central en este modelo.
2. Educación, conocimiento y transferencia de tecnología: prácticas, proyectos estudiantiles y programas de formación conjunta vinculan el mundo académico y la industria, con lo cual crean valiosas redes de innovación. La “transferencia de líderes”, en que los investigadores se desplazan entre los institutos Fraunhofer y los socios industriales al mismo tiempo que mantienen los lazos de colaboración, ejemplifica el flujo continuo de conocimiento y refuerza la innovación regional. La combinación de investigación excelente y transferencia orientada a la aplicación de Fraunhofer proporciona el impulso de innovación necesario para mejorar la competitividad.
3. Enfoques interdisciplinarios y en red: la colaboración interdisciplinaria ayuda a encontrar soluciones creativas a retos complejos. Los centros de innovación regionales de Fraunhofer integran investigación, industria y cadenas de valor, y producen un impacto económico mensurable. Pensar en términos de ecosistemas de innovación regionales, como he visto durante mi estancia en Fraunhofer LBF, garantiza que la investigación aplicada aborde necesidades sociales e industriales reales.
4. Condiciones de participación pública y marco: los actos públicos y la divulgación refuerzan la confianza en la ciencia y las nuevas tecnologías. La colaboración sostenible requiere marcos favorables a la innovación, que incluyan procedimientos de investigación simplificados, infraestructuras compartidas e incentivos de I+D. Fraunhofer, en su rol en Europa, ayuda a definir estas condiciones para garantizar el progreso de la colaboración entre ciencia, industria y sociedad.
Como presidente de Fraunhofer, considero que nuestra responsabilidad es catalizar estos ecosistemas, fomentar las redes, facilitar la transferencia de conocimiento y garantizar que la excelencia en investigación tenga un impacto social y económico tangible. Combinando las lecciones aprendidas en KIT y Fraunhofer LBF con la estrategia a escala europea de Fraunhofer, regiones como Cataluña pueden liberar todo su potencial de innovación y fortalecer su competitividad a largo plazo.